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miércoles, 14 de noviembre de 2012

Un verdadero himno

Shalom

Si tienes un grave problema, escucha este himno, y lee la letra y su historia abajo. Cantalo ahora mismo, porque te sera de bendición.





MAESTRO, SE ENCRESPAN LAS AGUAS
Maestro, se encrespan las aguas
Y ruge la tempestad.
Los grandes abismos del cielo,
Se llenan de oscuridad.
No ves que aquí perecemos
¿Puedes dormir así?
Cuando el mar agitado, nos abre
Profundo sepulcro aquí.

CORO


 Los vientos, las ondas oirán tu voz,
Sea la paz, sea la paz.
Calma las iras del negro mar;
Las luchas del alma las hace cesar,
Y así la barquilla do va el Señor,
Hundirse no puede en el mar traidor.
Doquier se cumple tu voluntad,
Sea la paz, sea la paz.
Tu voz resuena en la inmensidad,
Sea la paz.

-2- Maestro, mi ser angustiado,
Te busca con ansiedad,
De mi alma, en los antros profundos,
Se libra cruel tempestad.
Pasa el pecado a torrentes,
Sobre mi frágil ser,
Y perezco, perezco Maestro:
Oh, quiéreme socorrer.

-3- Maestro, pasó la tormenta,
Los vientos no rugen ya.
Y sobre el cristal de las aguas,
El sol resplandecerá.
Maestro, prolonga esta calma,
No me abandones más;
Cruzaré los abismos contigo,
Gozando bendita paz.

HISTORIA DE ESTE HIMNO:

Mary Ann Baker vivía en la ciudad de Chicago, Illinois.

 Su hermano, que vivía con ella, 
enfermó de pronto de la misma enfermedad respiratoria
 de la que habían muerto sus padres.
 Para ayudar a su tratamiento, se mudaron
 al sur de los Estados Unidos, buscando un clima 
más benévolo. Todo parecía ir mejorando, pero
 sorpresivamente, el joven empeoró y murió.
 Mary quedó desconsolada, pues aunado a la tragedia,
 su estado económico no le permitió 
siquiera reclamar el cuerpo de su hermano.

“Dios no se preocupa por mí. Esta particular manifestación

 de lo que llaman 'Providencia divina'es indigna de un Dios
 de amor.”, llegó a decir Mary. “Siempre he tratado de creer
 en Cristo y me he consagrado a Él, pero esto es más de lo 
que puedo soportar. ¿Qué he hecho para merecer esto?
 ¿O qué he dejado de hacer para que Dios descargue su
 venganza sobre mí de esta manera?”

Pero mientras los días y las semanas transcurrían, el Dios 

de Vida y Amor comenzó a calmar las aguas turbulentas 
del corazón de esta dulce mujer. La fe no solo volvió, sino
 que floreció, como en el anciano Job, dándole a conocer
 cosas “demasiado maravillosas” que no podría haber
 aprendido de otra manera.

Más tarde, como parte de su testimonio y para bendecir

 a quienes pasan por tormentas similares, Mary escribió
 la letra del himno que en español se llama “¡Maestro, se 
encrespan las aguas!”, posteriormente musicalizado por 
Horatious Ray Palmer y adaptado a muchos idiomas alrededor
 del mundo, siendo un canto que nos recuerda la soberanía del
 Señor Jesucristo y nos motiva a confiar en Él, suceda lo que suceda.

Nota: Este es un ejemplo de lo que es una verdadera composición inspirada por el Espíritu santo en medio del dolor. Existe en ella el reclamo de Pedro al Señor. "¿Señor, no ves que perecemos?". A veces nos parece que Dios no está al cuidado de lo que nos está pasando,pero él siempre está atento. La autora expresa la batalla de su alma, “De mi alma en los antros profundos, se libra cruel tempestad”. Se echa de ver que la duda le atormentaba pero al fin salió victoriosa : “Los vientos no rugen ya, y sobre el cristal de las aguas, el sol resplandecerá”

Si estás pasando por una dura prueba pon tu confianza en el Señor, él llevara a buen término todo lo que está sucediendo; todo tiene un propósito y siempre es para bien, a los que somos llamados conforme a su propósito.